Hoy después de mucho tiempo volví a encontrarme con los entusiastas de Alipio, aquellos jóvenes que día a día “trabajan”, y recalco que todo trabajo es digno, como llenadores de combi.
El puente Alipio Ponce está ubicado en la panamericana sur, es casi la entrada al distrito de San Juan de Miraflores, más conocido como Saint John. Alipio es paso obligado en mi ruta para llegar al trabajo de manera casi puntual. Todas las mañanas veo las mismas caras, que hoy en día me son muy familiares, ya dejaron de representar símbolo de miedo y desconfianza.
Aquellos chicos de aspecto muy, muy, pero muy “pirañon” se ganan todos los días el posible sustento de sus familias, ó tal vez el alimento de algún mal vicio, ¿Quién sabe?.
Pero lo más curioso de todo, y acá viene el porqué del título de estas líneas, es que hoy en particular observe detenidamente la forma en que estos agiles y silbadores muchachos realizan su “trabajo”, nadie los gana, cada uno de ellos es el “men” del asunto, y en su sucio aspecto, dentro de algún desliz, pueden llegar a ser muy corteses, sin necesidad de gritarte al oído o jalarte del brazo para ayudarte, o mejor dicho, obligarte a subir a empujones dentro de alguna combi vacía. Y en mi observación logre entender que realmente disfrutan de su trabajo, y lo hace con pasión. NO es la necesidad que los hace trabajar tan efusivamente, y eso que clientes hay y muchos, ya que en hora punta, Alipio podría llegar a colapsar del peso que la cantidad de transeúntes ejercemos en el. La competencia es sana y al parecer divertida, para todos hay. Lisuras van, risas vienen, mientras las combis se llenan a ritmo de gritos y jalones, pero se llenan, y si es más rápido mucho mejor para los que vamos llegando tarde al trabajo.
Ellos no tendrán estudios, no andarán limpios ni con ropas de marca, no hablarán un correcto idioma (bueno! ¿Quién lo hace? Solo Martita), sus modales pueden ser muy burdos, pero tienen los que muchos masters no tienen, y es, pasión por su “trabajo”. Esto me hizo reparar en la suerte que tengo por disfrutar tanto de mi trabajo al igual que ellos del suyo.
Y sin más, así es como los entusiastas de Alipio se ganan su sencillo. Mientras más rápido se llene la combi, mas rápido recibirán sus 50 centavos, y así podrá llegar otra combi mas para llenarla otra vez y así sucesivamente, durante no sé cuantas horas al día.
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1 comentario:
me has hecho acordar de cuando tomaba esta combi para la universidad... de mi barrunto a miraflores para ir hacia la benavides. siempre estaba esta pata de cobrador, el pobre no podia hablar bien (creo que tenia o tiene un defecto o algo por el estilo), pero se llevaba de puta madre con los pasajeros.
ademas, la combi-cultura. como enterarse de los ultimos hits del momento sino! :P
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